Debes considerar una endodoncia si presentas alguno de estos síntomas:
• Dolor agudo o persistente en un diente.
• Sensibilidad al calor o al frío que no desaparece.
• Inflamación de las encías o presencia de fístulas.
• Cambio de color en el diente afectado.
• Dolor al masticar o al presionar.